jul 27, 2026

Por qué las decisiones tempranas sobre relaves definen el desempeño de la mina a largo plazo

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Effet Inge Early tailings

La gestión de relaves suele considerarse un requisito posterior dentro de las operaciones mineras. En la práctica, las decisiones sobre los relaves influyen en el diseño del proyecto, la gestión del agua, las responsabilidades a largo plazo y la flexibilidad operacional mucho antes de que comience la producción.


Durante décadas, la prioridad fue simple: garantizar que existiera un lugar donde almacenar el material proveniente de la planta. Hoy, esa visión está cambiando. Hoy se reconoce cada vez más que los relaves constituyen uno de los riesgos a largo plazo más significativos de una faena minera. Su impacto se extiende más allá de la operación, ya que influye en las futuras obligaciones de cierre, la gestión responsable del agua, el uso futuro del terreno y las relaciones con las comunidades aledañas. Las decisiones que se toman en las primeras etapas pueden determinar esos resultados durante décadas.


A continuación, Géraldine Cosset, P.Eng., gerente de departamento, Relaves y Geotecnia, y Jared Purdy, P.Eng., ingeniero principal, Civil y Geotecnia, analizan tres preguntas que están transformando la forma en que las compañías mineras abordan la gestión de relaves.

  1. ¿Cuándo debería incorporarse la gestión de relaves a un proyecto minero y por qué el momento es tan importante?


    Géraldine Cosset: Está ocurriendo mucho antes que en el pasado. El desarrollo temprano de las estrategias de gestión de relaves suele estar impulsado por consideraciones de CAPEX y OPEX. En esa etapa, el cierre y la gestión a largo plazo no siempre reciben la misma atención, pero deberían considerarse durante el proceso de diseño (diseño para el cierre).


    Una realidad es que las instalaciones de relaves permanecen mucho después del término de las operaciones mineras. Las empresas deben gestionarlas, en la mayoría de los casos, durante muchos años. Cuando los aspectos relacionados con los relaves se incorporan demasiado tarde, tienden a convertirse en restricciones costosas y difíciles de abordar más adelante en el ciclo de vida del proyecto.

  2. «Cuando los aspectos relacionados con los relaves se incorporan demasiado tarde, tienden a convertirse en restricciones costosas y difíciles de abordar más adelante en el ciclo de vida del proyecto». — Géraldine Cosset, P.Eng., gerente de departamento, Relaves y Geotecnia

  3. Jared Purdy: Exactamente. Durante mucho tiempo, la industria adoptó un enfoque reactivo. Mientras la planta tuviera dónde disponer los relaves, se prestaba poca atención a lo que ocurría después de la operación. Hoy, las normas de la industria y las exigencias normativas (como la NI 43-101 y el GISTM) ponen mayor énfasis en los métodos de almacenamiento, el diseño de las instalaciones, la seguridad y el desempeño a largo plazo. 


    Los acontecimientos de la última década también han reforzado la importancia de una planificación proactiva. Cada vez más clientes reconocen el valor de integrar los relaves en las decisiones del proyecto desde el inicio, porque esperar demasiado limita las opciones y aumenta los riesgos. No es posible darse el lujo de postergar las decisiones sobre la gestión de relaves.

  4. ¿Cómo cambia la gestión del agua el panorama?


    Géraldine Cosset: El agua está en el centro de muchos de los riesgos relacionados con los relaves, conectando el desempeño técnico, la protección ambiental y la seguridad de las comunidades. Incluso en regiones donde actualmente las instalaciones se diseñan con criterios más rigurosos, las instalaciones de relaves construidas en etapas anteriores y ubicadas aguas arriba de las comunidades siguen requiriendo una gestión y supervisión estrechas.


    Al mismo tiempo, el entorno operativo está cambiando. Las exigencias normativas continúan aumentando, y los eventos climáticos que antes se consideraban poco habituales son cada vez más frecuentes. Como resultado, algunas instalaciones que cumplían los criterios de diseño hace años podrían requerir una reevaluación y adaptaciones para mantenerse alineadas con las condiciones actuales.

     

    Jared Purdy: Desde el punto de vista geotécnico, los relaves son un material complejo de gestionar. No se comportan como un sólido convencional. En muchos casos, su comportamiento se asemeja más al de un fluido, y esa condición puede mantenerse en el tiempo.


    Con frecuencia se compara una instalación de relaves con una presa de agua, pero existe una diferencia importante. En un embalse, los operadores a menudo pueden reducir los niveles de agua cuando cambian las condiciones. En una instalación de relaves, esa flexibilidad es mucho más limitada. El diseño, la operación y los sistemas de monitoreo deben funcionar según lo previsto durante todo el ciclo de vida de la instalación, ya que, una vez depositado el material, existen menos opciones para aplicar medidas correctivas.


    Cuando a la ecuación se suman la filtración, las interacciones con las aguas subterráneas y la química del agua, el desafío trasciende la ingeniería. 


    Dependiendo de la ubicación de la instalación, la gestión del agua puede afectar directamente a los usuarios aguas abajo, las comunidades locales y los pueblos indígenas que dependen de la misma cuenca hidrográfica. En ese sentido, la gestión responsable del agua no es solo una cuestión técnica; también está estrechamente vinculada con la gestión de riesgos, el desempeño ambiental y la confianza de las partes interesadas.

  5. ¿Qué cambia cuando los relaves realmente se integran al proyecto?

    Jared Purdy: Deja de ser únicamente un componente del diseño geotécnico. Se incorporan al proceso la ingeniería de procesos, la metalurgia, la geoquímica, la hidrogeología y la gestión del agua. Las decisiones que se toman en las etapas iniciales influyen de manera significativa en lo que ocurre en la instalación de relaves. Cuando esas conexiones no se establecen desde el principio, los proyectos suelen heredar restricciones que podrían haberse evitado.


    La integración también expande la conversación más allá de los equipos técnicos. Los organismos reguladores, las comunidades, los pueblos indígenas y otras partes interesadas esperan cada vez más transparencia respecto de cómo se diseñan, operan y monitorean las instalaciones. La gestión de relaves ya no se trata únicamente del desempeño de la ingeniería. También se trata de generar confianza en que los riesgos se comprenden y se gestionan de manera responsable.

  6. «Las minas pueden ir y venir, pero las comunidades y su entorno permanecen. Ellas son las verdaderas partes interesadas a largo plazo, por lo que la transparencia y la gestión responsable se han convertido en una parte fundamental de la planificación de relaves». — Jared Purdy, P.Eng. ingeniero principal, Civil y Geotecnia

  7. Géraldine Cosset: ¡Absolutamente! Esa evolución también depende de las personas. En toda la industria, muchos especialistas con experiencia en relaves se están acercando a la jubilación y no hay suficientes ingenieros que ingresen a esta especialidad para reemplazarlos.


    Si la industria quiere seguir mejorando la forma en que se planifican, diseñan y gestionan los relaves, necesita personas interesadas en abordar estos desafíos y desarrollar nuevos enfoques. Sin esa experiencia, se vuelve mucho más difícil superar las prácticas existentes.


    Al mismo tiempo, algunas de las mayores oportunidades surgen de una mayor colaboración entre disciplinas. Cuanto antes se incorporen distintas perspectivas a la conversación, más opciones tendrán las empresas para reducir riesgos y mejorar los resultados a largo plazo.

  8. Los relaves como una decisión a largo plazo

    Los relaves no desaparecen cuando terminan las operaciones. La instalación permanece, al igual que la responsabilidad que conlleva. 


    Las estrategias de relaves más eficaces no solo se definen por la forma en que se almacenan los relaves, sino por las decisiones proactivas que se toman desde el comienzo del proceso de diseño para contribuir a operaciones más seguras, una gestión responsable del agua, relaciones más sólidas con las comunidades y una reducción de los riesgos a largo plazo.


    En ese sentido, la gestión de relaves comienza mucho antes de que la primera tonelada de material llegue a la instalación.

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